La pedagogía sistémica, desarrollada por Marianne Franke-Gricksch, aplica los principios de las constelaciones familiares al ámbito escolar y educativo. Reconoce que cada alumno trae consigo a su familia y que muchas veces las dificultades de aprendizaje tienen raíces en dinámicas familiares no resueltas.
Premisas centrales
El docente que reconoce a la familia detrás del alumno, que respeta su origen y agradece a quienes lo precedieron, abre el camino para que el aprendizaje fluya. La escuela no puede ni debe reemplazar a la familia: cada uno tiene su lugar.
"Detrás de cada alumno hay una familia que merece respeto."
Este es un texto de ejemplo. Editalo desde el panel de administración.